Hace
tres años atrás en la comunidad de Tocctobamba, ahora llamado San
Juan Bautista; había un hombre déspota, avaro y vil, llamado José,
éste hombre tenía grandes hectáreas de terreno en ella sembraba
papa, maíz, haba ,trigo y cebada, con todo estos productos abastecía
a la comunidad; y la gente de este pueblo eran los peones que
trabajaban para producir estas tierras semana tras semana; de sol a
sol para llevar algo que comer a su familia, con el pago que se les
daba en cada cosecha.Cierto día llegó a la chacra un hombrecito
de apariencia desagradable, era Ambrosio, el muchacho huérfano y
abandonado del pueblo, cuentan que desde niño vivía solo y por la
caridad de la gente, su vida era muy rara y trágica; muchas veces de
noche se le escuchaba gritar y llamar con tanta desesperación a sus
padres , reclamando su abandono, y la amanecer se le encontrabaen
el cementerio al pie de la tumba de sus padres y por eso la gente
decía que se ha encontrado con el mal viento y malos espíritus que
quieren librarse con él;
Aquél
hombrecito venía en busca de comida ya que era tiempo de escarbe de
papa y toda la gente se había mudado como peón a la chacra de don
José y el pueblo parecía un lugar de fantasmas. Era hora del
almuerzo cuando llegó, al verlo todos dejaron de comer para mirarlo;
don José se levantó y se le acercó, le miró fijamente y le dijo
qué quieres? Qué buscas? Y él como un perro arrepentido
agachadito, estaba temeroso que no pudo decir nada, pero el hambre
le obligo a decir algo. Tartamudeando dijo señor mío por favor
quiero comida.
Queé?
¿Me estás viendo con cara de regalón?, aquí se trabaja para
comer.
-¿tú
trabajas?Jajajajajajaja se rió mirándolo ¿en que podrías trabajar
tú?, si tus manos parecen de una mujer aun peor, como de un animal
inválido; para que no digan que soy malo, quédate no más , al
menos servirás para darles agua a los peones.
-
de un momento a otro dijo- heeeee what is yuo name,.
-Imatam
kamachikunki papay? .
-
cholo ignorante, eso es inglés y te he preguntado ¿Cuál es tu
hombre? Y tú tienes que responderme, My name is. Habla.
-
el hombrecito repitió-waynaymi is Ambrosio.
-Así
no es,¿acaso no escuchaste? Habla en inglés, pero bueno, ¿Haw are
yuo?
–¿Qué
cosa?
-
Qawariy yaw niwachkankitaq.
-Serrano
tenías que ser, te estoy diciendo como estas y tú tienes que
responder “i am very well, thankyuo. Esto significa: yo, estoy
bien. Gracias. Es más tú, deberías agradecerme, tienes el honor de
escuchar mi inglés, pero un indio campesino que va a entender de
esto. ¡Llévenselo donde están los perros y denle comida junto a
ellos! Y que de inmediato lleve agua para los peones.
El
capataz de los peones de pura compasión lo lleva donde la cocinera
y ella al mirarlo se asusta y le da lástima su personalidad, lo hace
sentar y le sirve comida a escondidas del patrón, porque si él se
entera o descubriera la desobediencia, dejaría sin comer a todos
un día .
El
hombrecito todos los días hacia su trabajo de llevar chicha y coca a
todo los peones, también ayudaba a la cocinera en recoger los
platos y lavarlos.
En
las noches se reunían todos los peones varones y mujeres por
orden del patrón, para contar cuentos y dar gracias a Dios, a la
pachamama y a todos apus, por las bondades que le ofrece al ser
humano. Pero cada noche quien más sufría marginaciones y abusos era
el peón Ambrosio. Don José ordenaba a que actuara como qarqacha
encadenado, y que haga sonidos onomatopéyicos de llama, cabra,
toro, pavo y caballo; el hombrecito obedecía sin reproche por temor
a que lo vote y no le dé comida; le favorecía la cara de espanto
que tenía, solo dejaba caer la baba sobre los labios y se cubría
con trapo negro la cabeza y ya parecía un verdadero qarqacha.
Al
ver todo esta humillación, Teodora la cocinera decía en su mente,
que penitencia estará pagando, cual habrá sido su pecado o que
cosas habrán hecho sus antepasados para que se condene de esta
manera.El resto de los peones reían a carcajadas por los gestos y
sonidos que hacía, pero había momentos que morían de terror porque
el hombrecito perdía el control y actuaba como un perro rabioso
atacando a todos aquellos que se burlaban, hasta que el patrón dice
¡alto, basta!.
Una
mañana, podríamos decir exactamente a media mañana, cuando era la
hora del toqray o refrigerio; Ambrosio se le acercó al patrón, con
tanta seguridad le hablo:
-
Señor, padre mío quiero contarte algo que me soñé.
Don
José la miro y dijo: ¿que tú me vas a contar a mí?
-Sí,
señor uyarichaykuway papachay;
Era
tanto la insistencia, que aceptó que contará, pero la condición
era en castellano. El peón aceptó y comenzó a contar.
En
mi sueño señor los dos habíamos muerto y estábamos desnudos,
caminábamos por un camino, yo iba encadenado como un ladrón y tú
me jalabas como a una mascota.
-Qué
bueno eso es lo ideal. Sigue contando.
Llegamos
a una puerta grande, ahí estaba San Pedro, con un libro gigante lo
primero , preguntó nuestro nombre, usted como gran señor dijiste yo
me llamo José Gutiérrez y este es mi mascota Ambrosio Pure, de
inmediato abrió su gran libro y mirándonos a cada uno ordenó que
nos sentemos dijo: por tu nombre honroso José te sentarás en el
banco de oro y tú, Ambrosio, no tienes tanta trascendencia te
sentarás en aquél banco de madera; de pronto abrió la puerta un
hermoso y resplandeciente, San Pedro ordeno venir al ángel más
hermoso y que aquel traiga una olla de oro lleno de miel de abeja más
fina que haiga en el lugar; asimismo ordenó que venga el ángel
viejo y despreciable que él traiga una olla de barro, lleno de
excremento humano.
En
eso hablo el padre hoy recibirán su sentencia por las bondades que
hicieron cuando eran vivos, esto es su recompensa, ambos se ayudarán
el uno al otro a pagar su penitencia.
Y
el padre ordeno que a ti mi señor te cubran con miel suavemente
desde la cabeza hasta los pies y a mí con excremento humano y como
el ángel era anciano casi sin fuerzas, me cubrió como pudo, como
echan barro a una casa de adobe y así estábamos frente a frente
mirándonos; en ese instante se escucho una voz- este es su
penitencia, no quiero desobediencia, de lo contrario no pasaran esa
puerta que llega al cielo. Ahora lámanse el uno al a otro despacio
hasta que queden limpio el cuerpo de cada uno; en ese instante El
ángel viejo rejuveneció e hizo que se cumpliera su mandato. Y ahí
desperté.
Chayllam
taytay, diospagrasunki pasakuchkaniñan. Hinañach rayqaymantapas
wañusaq. Diciendo eso se dispuso a retirarse el hombrecito, pensando
que el patrón lo mataría por ese sueño, pero fue grande la
sorpresa cuando don José hablo:
-
Ambrosio hombrecito del señor quédate, me he dado cuenta que estoy
actuando mal, por favor ayúdame en lo que pienso hacer.
El
patrón se paró y ordenó que regresen al pueblo con su familia que
cada uno tendrían una hectárea de terreno para sembrar sus
productos y que a partir de ese día eran libres de elegir lo que
quieran; y que por sus servicios de peón serían pagadas y en
cuanto a Ambrosio heredaría la fortuna de don José.

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